lunes, 14 de diciembre de 2009

Pena: soledad

"La pena es una cosa extraña; nos deja totalmente desamparados. Es como una ventana que se abriera sola; la habitación se queda fría, y lo único que podemos hacer es tiritar. Pero cada vez se abre un poco menos y un poco menos, hasta que un día nos preguntamos qué habrá pasado con ella" (Arthur Golden en Memorias de una geisha).


Sobre la pena se han escrito tantas cosas que decir algo al respecto no es sino otra apreciación más. Y sobre todo puede pecar de temerario, porque a fin de cuentas la pena es subjetiva, y cada uno la experimenta a su manera.
Lo cual, según entiendo, no impide comprender algún que otro patrón que se repite en cualquiera de sus formas. Golden alude a uno inconfundible y exacto: la soledad, el convencimiento algo ególatra de que sólo nosotros sufrimos tal congoja.

No hay comentarios: