"La gente no desea nada con más fervor que una amistad desinteresada. La desea con fervor, aunque sin esperanza" (Sándor Márai en El último encuentro).

De tu mano, Sándor, comienzo este itinerario. Y lo hago secundando esa idea. ¿Mi propósito? Que el lector, aun contándose entre esa "gente", logre algún día trocar la esperanza en satisfacción, y el deseo, en realidad.
