
Los labios de Ian McKellen pronuncian esta sentencia con admirable intesidad, y penetra como una flecha en el corazón del espectador. No suena categórica, pero lo es. Quizá por el momento dramático en que surge. O quizá por la sabiduría que emana de tan pocas palabras.
El miedo a llorar es signo de la vergüenza que sentimos a mostrar nuestra debilidad. Pero olvidamos que dejar ésta al descubierto, cuando hace falta o es comprensible que ocurra, nos convierte en más grandes aún. Y son la prueba fidedigna de que nos importa ante todo el motivo del lamento.
Mostrando entradas con la etiqueta Gandalf. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Gandalf. Mostrar todas las entradas
martes, 4 de agosto de 2009
Orgullo y lágrimas
"No os diré: no lloréis, porque no toda lágrima es amarga" (Gandalf en El señor de los anillos: El retorno del rey).
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
