Mostrando entradas con la etiqueta El hombre y la gente. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta El hombre y la gente. Mostrar todas las entradas

miércoles, 22 de julio de 2009

Sobre la mujer

"La mujer vive en perpetuo crepúsculo; no sabe bien si quiere o no quiere, si hará o no hará, si se arrepiente o no se arrepiente. Dentro de la mujer no hay mediodía ni medianoche: es crepuscular. Por eso es constitutivamente secreta. No porque no declare lo que siente y le pasa, sino porque normalmente no podría decir lo que siente y le pasa. Es para ella también un secreto" (José Ortega y Gasset en El hombre y la gente).


Claro que sí, Ortega. Se le podía haber buscado un adjetivo más original o peculiar, pero ninguno tan atrevido y a la vez tan preciso y ajustado a la realidad. La mujer es crepuscular: la antesala de la noche, de la fiesta y de la agitación; pero también el preámbulo del sueño y la paz.
Que si enigmáticas, que si aburridas, que si tontas, que si apasionantes, que si increíbles, que si acomplejadas, que si sensibles, que si inferiores, que si superdotadas, que si dispersas, que si introspectivas... Da igual. Lo que importa es que para cada uno significan una cosa muy concreta. Lo demás no importa, o no nos compete.
Un amigo me recordó que las mujeres son una necesidad. Y también -suscribiendo a Vegas y Bunbury- que todo es horrible o terriblemente bello.