
Genial. Otro filósofo aseguraba también que pensar es, sencillamente, pararse a pensar. La diferencia entre pensamiento y realidad... ¡Qué no se ha dicho ya sobre eso! Pero Pombo vuelve a los orígenes, se libra del pesado yugo que supone la corriente postmoderna y nos confirma que pensar consiste en marchar, en ir hacia delante, en un acto renovado e impetuoso.
Huyamos del tedio. Pensemos.
