martes, 28 de julio de 2009

Esa huidiza

"La verdadera amenaza para el hombre es la conciencia de autosuficiencia de la que se ufana" (Benedicto XVI en Jesús de Nazaret).


Es casi imposible huir de nosotros mismos, principalmente porque cuando nos obsesionamos por hacerlo parece que lo buscamos en nuestro propio beneficio.
Un corazón solitario no es un corazón, suscribiendo a Machado. Y un corazón vacío es antinatural. Necesita ir ligado al menos a otro de su misma especie, y sólo se olvidará de un congénere cuando dé con otro de idéntica o superior altura. Por eso, y porque el corazón vuelto sobre sí sólo alcanza una falsa autosuficiencia, compensa librar las batallas del amor.

miércoles, 22 de julio de 2009

Sobre la mujer

"La mujer vive en perpetuo crepúsculo; no sabe bien si quiere o no quiere, si hará o no hará, si se arrepiente o no se arrepiente. Dentro de la mujer no hay mediodía ni medianoche: es crepuscular. Por eso es constitutivamente secreta. No porque no declare lo que siente y le pasa, sino porque normalmente no podría decir lo que siente y le pasa. Es para ella también un secreto" (José Ortega y Gasset en El hombre y la gente).


Claro que sí, Ortega. Se le podía haber buscado un adjetivo más original o peculiar, pero ninguno tan atrevido y a la vez tan preciso y ajustado a la realidad. La mujer es crepuscular: la antesala de la noche, de la fiesta y de la agitación; pero también el preámbulo del sueño y la paz.
Que si enigmáticas, que si aburridas, que si tontas, que si apasionantes, que si increíbles, que si acomplejadas, que si sensibles, que si inferiores, que si superdotadas, que si dispersas, que si introspectivas... Da igual. Lo que importa es que para cada uno significan una cosa muy concreta. Lo demás no importa, o no nos compete.
Un amigo me recordó que las mujeres son una necesidad. Y también -suscribiendo a Vegas y Bunbury- que todo es horrible o terriblemente bello.

lunes, 20 de julio de 2009

Día y noche

"Durante la noche, propicia a la comunicación, germina lo que se ha sembrado de día, el tierno retoño de la intriga" (Franz Werfel en Una letra femenina azul pálido).


Juventud y nocturnidad: dos realidades que van de la mano con extraordinaria frecuencia, al igual que los binomios infancia-depedencia y sol-luna.
Muchas noches son propicias a la comunicación. Se dicen grandes verdades, se confiesan oscuros secretos, se levantan -valientes- reprimidas pasiones, se encienden los anhelos, se dicen estupideces gigantes. En cualquier caso, nuestro yo se desdobla por momentos y desvela caras que nunca hubiéramos imaginado. La sentencia de Werfel es clara y atrevida. Y cierta y cercana.

viernes, 17 de julio de 2009

Libros: ¿amigos?

"Los amigos, como los libros, no se escogen libremente, sino que se imponen a nosotros por todo un conjunto de cosas insignificantes que los demás no ven y que, en cambio, aparecen llenas de sentido para aquellos a quienes se dirigen" (Henri Daniel-Rops en Muerte, ¿dónde está tu victoria?).


A las grandes cabezas europeas el tema de la amistad les ha traído de cabeza. Desde Platón hasta Ratzinger, pasando por Balzac o Cervantes, el profundo significado de una amistad real está cargado de símbolos y de valores no siempre fáciles de expresar mediante palabras.
Aquí, Daniel-Rops la relaciona, curiosamente, con los libros. Esta cita conduce a una pregunta que, al menos en mi caso, no se suele formular: ¿cabe concebir los libros como amigos? ¿O son más bien amigos sus autores? Ambos, amigos y libros, nos apelan eventualmente sin compasión, con crudeza y transparencia. Sin ambages.

martes, 14 de julio de 2009

Lectura, amor, vida

"El tiempo para amar, al igual que el tiempo para leer, dilata el tiempo para vivir" (Daniel Pennac en Como una novela).


Amigas y mágicas suenan estas palabras, al menos para el lector avezado, para el literato acostumbrado a devorar páginas y páginas con la impresión honda y placentera de que dicho avance sólo produce renovados anhelos de lectura.
Leer, amar y vivir. Probablemente los tres verbos que más intrincadas cuestiones envuelven, y por consiguiente que más fascinantes misterios esconden para quien desee la felicidad en sentido estricto. Los tres la dan a su modo. ¿Que si se compenetran? Sí, ¿por qué no?

sábado, 11 de julio de 2009

Discordancias

"Las personas estamos diseñadas para llevar a cabo una conducta coherente entre lo que pensamos y lo que hacemos, y esa deseable coherencia nos obliga a pagar un elevado precio por las incoherencias de nuestros actos" (G.K. Chesterton en La mujer y la familia).


Son esas incoherencias las que nos incomodan, las que se asientan en los recovecos de la conciencia y las que nunca se disipan del todo. Salvo que Él lo permita. Pero, admitámoslo, todo esto tiene algo de romántico. E incluso de estimulante, porque esas discordancias alientan y empujan.

jueves, 9 de julio de 2009

¿Riendo o maldiciendo?

"Hay veces en que la sabiduría consiste en no tomarse los comentarios irónicos como tales" (Vikram Seth en Un buen partido).
Y tanto. Detrás de toda ironía se esconde siempre una intención; detrás de toda intención se esconde un juicio; luego detrás de toda ironía hay un juicio verdadero o falso. Jamás neutral.
Pero como todos los excesos, tomarse demasiado en serio las ironías no lleva a ninguna parte. La sabiduría, en efecto, Vikram, consiste en sopesarlas y dominarlas. Porque unas veces denotan humildad, otras carencia de ingenio, y otras simplemente distensión. Celebrémoslo... Por todo lo alto.

lunes, 6 de julio de 2009

Una forma de temor

"La admiración es una forma de temor producida en nosotros por el conocimiento de algo que excede nuestro poder" (Tomás de Aquino en Summa Theologiae).


Es la nota definitoria de todo filósofo, al menos téoricamente. Ahora bien, mantener ese afán día a día no resulta tan sencillo. Inclinar la cabeza ante la verdad, supeditarse a ella, no cejar en el empeño por descubrir la autenticidad de la realidad... Son actitudes que exigen coherencia y rectitud de intención. Y mucha humildad: humildad para aceptar ese temor del que habla el Aquinate. Eso sí, temor, que no miedo.

sábado, 4 de julio de 2009

Hombre y desgracias

"Sólo cuando los golpea la desgracia los hombres pueden comprender cuán difícil es dominar los propios sentimientos y pensamientos" (Antón Chéjov en Cuentos completos).

Incluso fuera de contexto llaman mucho la atención estas líneas. ¿Por qué? Por su fuerza y por su incisión, por la intensidad vital que respiran, por la verdad que irradian, por las experiencias personales que esconden.
La existencia está plagada de anhelos, de deseos más o menos incumplidos. Por eso admiramos a quienes saben contentarse con el presente. Jamás sentiremos aversión por el estoico genuino. Cuando irrumpe el dolor, del grado que sea, lo difícil es distanciarse respecto de él, relativizarlo. Lo fácil entonces es identificarse con el enfermo, compadecerse del prójimo y, sobre todo, de uno mismo.
Pero, ¿por qué no es posible alcanzar tal sabiduría en los momentos de bienestar?

jueves, 2 de julio de 2009

Locura

"Es la locura lo que permite siempre adivinar la magnitud de una pasión" (Stephan Zweig en La impaciencia del corazón).

Qué sencillez, Stephan. Qué claridad y qué precisión para proclamar una verdad que sólo los auténticamente apasionados pueden comprender y corroborar sin que les tiemble el pulso. Impulsado por una pasión, consumido por algo que no es del todo suyo, el hombre suele comportarse como un chiflado. Cuando tal pasión es el amor, en mi opinión, valga confesar: bendita pasión.